La Leica como profesora, por Mike Johnston
Una nueva traducción, esta vez sacada del blog The Online Photographer, de Mike Johnston. Fue publicada el 28 de mayo de 2009 y el título original es The Leica as Teacher. Si queréis acudir a la fuente original, sólo haced click aquí.
Ahí vamos:
La Leica como profesora
A propósito del video que mencionamos el otro día, me gustaría comentar esto por poco que valga la pena… si algun fotógrafo joven o principiante con ambiciones reales quiere, escuchando mis palabras, mejorar de forma radical su fotografía de forma rápida y eficiente, le sugiero que no dispare con otra cosa que con una Leica y un sólo objetivo durante un año. Disparad sólo un tipo de película de blanco y negro (sí, incluso si vivís completamente dedicados al color y al digital y odiáis el carrete y todo lo que tenga que ver con él. No tenéis por qué hacer esto para siempre; es un ejercicio). Coged un objetivo fijo de 50mm, 35mm o 28mm. No tiene por qué ser una “buena” lente, cualquiera que cumpla esos requisitos y funcione con la cámara valdrá. Llevad la cámara con vosotros todo el día, todos los días. Disparad al menos dos carretes por semana. Si son cuatro o seis, mejor (o disparad más durante la primavera y el otoño y menos en el hastío veraniego y el invierno). Cuanto más tiempo paseis disparando, mejor. La cantidad de carretes disparados está relacionado, pero no es tan importante. (La fotografía es como el jogging: el beneficio va en relación del tiempo empleado, no con lo rápido que lo hagas o la distancia que recorras.)
Haced hojas de contactos de los carretes e id archivándolos secuencialmente en un cuaderno. Llevad a que os hagan entre una y seis ampliaciones por carrete, o hacedlas vosotros mismos, como prefiráis (incluso si escaneais las fotos y las mirais en la pantalla del ordenador), y, cada cinco o diez carretes, id a que os hagan una buena copia, o hacedla vosotros. Haced bien el procesado, pero no recorteis ni la lieis; sólo contad con lo que la cámara os da.
Si no os gusta esta idea, no hace falta que os pongais despreciativos o quejicas conmigo. Si hay, digamos, 30000 personas leyendo esto (aproximadamente, nuestra media de lectores diarios, un hecho asombroso que sigue desconcertándome), dos mil podrán pensar que esta propuesta suena bien; de 50 a 100 pueden leerlo y sinceramente pretender seguir la sugerencia; y, tal vez, una, dos, o tres personas la seguirán y conseguirán. Así que si estás entre los otros 28000, no hace falta que te molestes defendiendo o racionalizando tu oposición. Estás en la sólida mayoría como tal.
Pero diré esto: Un año con una Leica y un sólo objetivo, mirando a la luz e ignorando el color, os enseñará tanto acerca de ver fotografías como estar tres años en una escuela de fotografía, o como pasaros diez o quince años (o más) de curiosear vendiendo y comprando equipo como cualquier aficionado medio.
Al final del año, vended la Leica y volved a lo que sea que queráis hacer, ya sea una digital full-frame, una compacta, como si quereis iros a cortar patatas. Os garantizo que seréis mucho mejores fotógrafos tras haber terminado vuestro año que lo que érais antes de empezarlo. Sencillamente, lo sereis. Es una promesa.
No estoy intentando ser didácto, provocativo ni ir a la contra. Lo que digo es sencillamente la verdad.
Mike
Hasta ahí la traducción. Como nota personal, sólo puedo añadir que yo intenté seguir este ejercicio, tras leer el artículo. Vendí todo mi equipo digital pensando “si quiero recuperarlo dentro de un año, el mismo equipo será más barato” y estuve haciéndolo, pero lo dejé al octavo o noveno mes. Es dificil mantenerte con un sólo objetivo. Aún así, lo que dejé fue la Leica, pero me enamoré de la forma de trabajo en analógico y no he vuelto al digital; El ejercicio, desde luego, cumplió su función, creo que aprendí muchísimo más de lo que sabía y recomiendo a todo el que esté animado a, por lo menos, intentar hacerlo.

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