El Momento NO Decisivo: Cristóbal Hara
No niego la importancia que tiene la obra de Henry Cartier-Bresson en la historia de la fotografía, ni cómo influenció a cientos de generaciones de fotógrafos con su característico Momento Decisivo (es increíble pensar que todavía hoy, casi 100 años después, podemos ver su estela en todo el panorama mundial fotográfico). Indirectamente, a través de Garry Winogrand, su legado también me llegó a mí. Sin él, mis fotos serían otras, de acuerdo.
Pero, sinceramente, nunca me gustó. Algunas de sus fotografías son espléndidas, pero en su mayoría, me parecen excesivamente geométricas, distantes y hasta frías. Es sólo una forma de mirar con la que no me siento a gusto, y no me emociona.
Por eso, cuando recientemente fui a dar con la obra de Cristóbal Hara (Madrid,1946), quedé muy intrigado. ¿Quién es este señor que parece hacer exactamente lo contrario a lo que tanto defendió Bresson, y al que todos le debemos algo?
Antes de intentar comprender esta peculiar mirada, definamos primero lo que es el momento decisivo bressoniano.
Es el momento clave de una determinada situación, donde todos los elementos están debida y correctamente organizados para darle una expresión máxima y clara. O como dijo el propio Henri, “es el reconocimiento simultáneo, en una fracción de segundo, del significado de un evento, así como la precisa organización de las formas que le dan a dicho evento su propia expresión”.

Henri Cartier-Bresson: clásico ejemplo del instante decisivo. La clave está en ese reflejo a punto de ser destruído, y en lo efímero de la simetría de las siluetas.
El momento decisivo lo vemos en todas partes, todo el tiempo (de hecho, no parece haber nada sin ello). Una persona encendiendo un cigarrillo en invierno, una mirada perdida, un beso de despedida, una carcajada, un tropiezo en la lluvia, el salto de un gato, el paso de un baile de salón… todos tienen ese momento álgido que los define a la perfección, y que una vez captado, no necesitan de ninguna secuencia posterior, o texto, para explicarlos. Vemos, así de primeras, la esencia de lo fotografiado.
Ahora bien, miremos las fotos de Cristobal Hara. Son el antitésis de Bresson. Todas las fotos parecen haber sido captadas en el momento erróneo, precisamente en el tiempo irrelevante de la situación. Las personas aparecen decapitadas, o tapadas accidentalmente por manos, arbustos y vestidos, o simplemente giradas en la dirección opuesta a la cámara. Lo interesante parece estar fuera de encuadre, dejándonos siempre a medio camino, queriendo saber más.
Puede parecer de puro descuido, y hasta un chiste, pero lentamente se va entendiendo esta peculiar visión. Revisando su libro Vanitas (En Dalpine podeis conseguirlo a muy buen precio), resulta que es a la vez irónica, inquietante, e intencionada. Puramente intencionada. Por supuesto, para lograr este tipo de tomas, Hara ha tenido que aprender y dominar primero el instante decisivo. Como todo, ha tenido que aceptar y aprender las reglas para luego romperlas, salirse de lo convencional, e innovar. Puede gustar, o no. Ser comprendido, o no. Pero el mérito hay que dárselo por intentarlo.
Me parece arriesgado, sin duda. Pero el resultado es llamativo, y refrescante. Me gusta que nunca vea nada del todo claramente, que mi mente empiece a vagar por la escena, intentando recrear aquello a lo que se me niega acceso una y otra vez. No es una mirada masticada, sino todo lo contrario.
Pienso que, como ejercicio, es interesantísimo. Intentemos durante varias tardes fotografiar el momento NO decisivo. Estoy convencido de que el día que empiece, me costará horrores cambiar el “chip“, acostumbrado como estoy a ver las situaciones a la inversa. Aunque no tengamos necesariamente que fotografiar de esta manera hasta el fin de nuestros días, creo que nos resultará divertido y enriquecedor, volviendo luego a nuestras raíces con energías renovadas. Tomémoslo como un juego sobre la re-invención de nuestra forma de mirar.
Y por si alguno dudaba de la capacidad de este peculiar fotógrafo, dejo unos ejemplos “decisivos“.
¿Qué pensais de Cristóbal Hara? ¿Os parecen fotografías descuidadas, o meticulosamente “pensadas”? ¿Os parece valiente, o una sin-razón? ¡Leamos esas opiniones!














Me has dejado sorprendida, me has hecho pensar.
El planteamiento de Hara es bueno, meditado, trabajoso. Gracias.
¡Hola, Carolina! Me alegro que te haya hecho pensar. Es la esperanza que tenía con este “post”. ¡Un saludo, y gracias por leer!
Bueno, personalmente le conocí hace tres años en el marco del extinto por la crisis festival Sevilla Foto.
En la casa de la provincia, exponían a la vez, él, y el recientemente galardonado Rafael Sanz Lobato. La exposición, estaba concebida como un enfrentamiento entre la fotografía del instante decisivo de Sanz Lobato y la del instante anterior o posterior (dicho allí por el propio Hara) al citado momento.
En la exposición, se entremezclaban las obras de uno y de otro de una manera bastante curiosa e inteligente. Pero he de decir, que Sanz Lobato, ganó la partida por goleada.
Dos días después de la presentación, Hara, dio una conferencia, dentro de los actos del mismo festival, a la que tuve la fortuna de asistir, en la que explicaba el porque de esa metodología.
El hablaba de sus principios, compartiendo coche y aventuras con Cristina Rodero y otros grandes fotógrafos recorriendo las fiestas de España, y como veía las fotos de ella, y decidió hacer todo lo contrario. Por ser diferente, por hacer algo distinto.
También nos habló de su serie “tauromaquia”, en la que intentaba plasmar volúmenes,
Bueno, la verdad es que su propuesta es interesante, a mí me llamó la atención y me gustó, quizás más la parte de Vanitas que la de tauromaquia, pero es algo diferente, y no exento de dificultad, si no más bien todo lo contrario.
Como persona, me pareció un tipo bastante serio y correcto, a diferencia de otros ponentes que hubo aquel año (Bauluz, Pep Bonet o el propio Sanz Lobato), Hara daba la sensación de ser más distante, con un dialogo más erudito. Fueron unos días muy intensos e interesantes, lástima que la crisis acabe con formatos tan interesante.
¡Hola, Pedro! Qué interesante, gracias por el aporte. No había leido de sus viajes con Cristina, veré si encuentro algo por la red. ¡Saludos!
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Cristóbal Hara es punk. Tiene personalidad. Solo con eso ya soy fan.
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Hace unos días tuve la suerte de coincidir con él, de nuevo en Santa Marta de Ribarteme. Lo saludé, me hice a un lado, y de cuando en cuando me dediqué a mirar, desde lejos y sin interferir, cómo se acerca a los sujetos y cómo se mueve a su alrededor, captando esas imágenes como si nada…
Buena entrada, aquí un seguidor desde ya. :)
Jota.
¡Hola, Jota! Gracias por dejarnos tu anécdota. Seguro que fue muy didáctico y enriquecedor verle fotografiar “en vivo”. ¡Saludos!