Mis Influencias II: Ernesto Bazán
Una Lenta Conquista
Una buena tarde, mi amiga y fotógrafa Erika Romera, me invitó a la presentación de un libro sobre Cuba en La Fábrica (Madrid), de la mano de un fotógrafo italiano que no conocía, Ernesto Bazán. Tampoco sabía entonces que ese libro que me abriría los ojos a todo un nuevo abanico de posibilidades fotográficas, y que llegaría a ser una de mis guías en este lento y apasionante crecimiento.
Es curioso, porque la obra de Ernesto fue conquistándome poco a poco, y cada vez más. Abro su libro todos los días, pasando lentamente las páginas, siempre absorbiendo nuevos detalles. Habiendo vivido más de una década en la isla, sus fotografías de la Habana y el campo, amigos, y familiares irradian auténtico amor por ellos. Y es que él mismo, en su charla, irradiaba la misma sensación de tranquilidad, nostalgia (eventualmente, se vio obligado a dejar Cuba) y pasión por la fotografía y los suyos.
Ésta es, sin duda, la primera de las lecciones que aprendí de él. Amar lo que uno hace, y amar a quienes fotografiamos.
Y el resto:
Composiciones Barrocas
Así las definió Gianfranco Tripodo cuando asistí a su taller de street-photography este invierno en Madrid (tengo en preparación una entrada sobre su trabajo), y no podría haberlo hecho mejor. Barrocas. Dificilísimas de lograr. Pero tremendamente atractivas.

Una composición que funciona en ambas partes, tanto la izquierda como la derecha. Tenemos elementos en todos los planos que funcionan y complementan, y “hablan” sobre la situación fotografiada. ¡Está llena de movimiento!

La complejidad de las capas, que vimos también con Larry Towell: los brazos cortados sujetando los gallos, las sombras proyectadas que añaden detalles interesantes (los sombreros), y los espectadores interactuando unos con otros. Es difícil de leer al principio, pero cuando se la descifra, es simplemente exquisita.
El problema de este tipo de composiciones es que si no se es realmente paciente, o no se tiene asimilado que llevará tiempo aprender a construirlas, puede ser muy frustrante. Me ha pasado seguido que, revisando viejos negativos descartados por no lograr fotos de esta complejidad, descubría otras más simples pero también efectivas. ¡Asíque cuidado! Vayamos paso a paso, sin prejuicios, y abiertos al descubrimiento.

Primer plano que complementa al fondo: ambos manos sujetan cosas,unas naturales, y otras artificiales.

Ubicarse a la misma altura, o menos, que la de los niños garantiza mejores resultados, pues les vemos desde su propia perspectiva, y más cercanamente. Es más un “tú a tú”.
Oscuridad
Las fotos de Ernesto me parecen oscuras en el procesado, aunque no deprimentes. Tampoco creo que su visión de Cuba sea romántica, sino cálida y afectuosa, sin temores.
De hecho, creo que esta “oscuridad”, hace que sus fotos sean más íntimas.
Profundidad al Extremo
En la entrada de Larry Towell vimos cómo añadiendo elementos en todos los planos de la composición logramos un efecto de profundidad muy enriquecedor. Cuando vi la obra de Bazán, reconocí esta misma forma de fotografiar, pero llevada a otro extremo. Me quedé enganchado instantáneamente, y esa misma tarde salí a fotografiar intentando lograr resultados similares. Rápidamente me di cuenta de lo difícil que es lograr una toma de este tipo. La fotografía de calle habla del fracaso, porque es incotrolable: no controlamos lo que sucede, ni tampoco cómo orientar la luz o situar a los “actores” (como en un estudio). Sí tenemos cierta libertad para encuadrar aproximadamente lo que nos llama la atención en ese caos que es la realidad, y elegir el momento del día que mejor se ajusta a nuestra visión. Así, en mi deambular, muchas veces lograba un primer plano interesante, pero el fondo era poco atractivo. O viceversa. Es fácil fracasar en la calle. ¡Pero hay que seguir intentándolo, porque cuando se logra, tenemos lo que se dice un “fotón”!

Cuadro dentro del Cuadro, o “Frame Within a Frame”, que vimos también en la entrada de Larry Towell. Sólo que aquí es llevada al extremo.

El hombre en primer plano “encuadra” a la mujer de fondo. Ayuda dentro del caos a guiar la mirada a cada uno de los que el brazo envuelve. Simplemente genial.
Imperfección
No siempre están perfectamente enfocadas, ni parecen tener esa rigidez de Cartier-Bresson. No es que Bazán no sea capaz de hacerlo, sino que habiendo dominado la técnica mecánica y general de la cámara, queda simplemente subordinada al contenido enormemente emotivo de sus fotografías.
Propongo que una vez dominemos las cuestiones técnicas de la fotografía, busquemos esa hábil e inteligente forma de utilizar la imperfección para complementar nuestro trabajo de autor. Por supuesto, que tenga intención, no fruto del descuido, y que sea siempre con criterio. Pero experimentemos con la imperfección. ¡Puede dar resultados extraordinarios!
Ernesto Bazán imparte talleres de fotografía en Brasil, Italia, Ecuador, Perú, Estados Unidos y Méjico, entre otros. Hace cosa de un año que busco hacer alguno con él, y si bien no podrá ser en este 2012, quizás en el siguiente se me presente la oportunidad. ¡Hasta entonces, seguiré admirando su libro día tras día!
¿Qué opinais de sus fotografías? ¿Os parecen cálidas, o íntimas? ¿O más bien lo contrario? ¿Por qué? ¡Leamos esas opiniones!








has escrito palabra por palabra lo que siento yo por el tambien. Despues de un pequeño taller teorico de 2 dias en mi ciudad tire todas mis fotos antiguas y nunca mas volvi a hacerlas de esa forma. Bazan con sus fotos y su personalidad cambia para siempre la vida de los fotografos que sienten felling con el
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