Paul Trevor: Infancia en Liverpool
En 1975, Paul Trevor llegó a Liverpool para documentar la pobreza y deterioro que entonces sufría la ciudad. Pasaría más de 6 meses explorando la zona, fotografiando incansablemente su entorno. Al término de su estadía, sin embargo, sus notables fotografías mostrarían una realidad diferente. El telón de fondo podría haber sido el de una abandonada Liverpool de post-guerra, pero sus imágenes iban más allá de esa desolación urbana, y se acercaban más al verdadero tema que preocupaba al jóven fotógrafo: las familias y los niños.
Sus fotografías callejeras, expuestas en 2011 en el festival Look11, mostraban la vida tal como era en aquella comunidad. Instantáneas donde la familia era una constante, y las calles y terrenos baldíos los parques infantiles y zonas de exploración. Si bien los retratados atravesaban grandes dificultades económicas, Trevor enfocó su mirada en esos momentos de libertad y diversión.
Paul regresó a las mismas comunidades de Liverpool en el verano de 2010, buscando aquellos niños ya crecidos. Después de una reunión muy animada con los residentes locales, entre los que fueron reconociéndose poco a poco en las fotografías, uno de ellos le dijo:
“¡Paul, es como si nunca te hubieras marchado!”- (“Paul, it’s like you’ve never been away!“, de ahí el título de su libro, citado en la lista de Libros Imprescindibles).
En su cuenta Flickr pueden ver una amplia selección de las fotografías de su proyecto universitario, y aquí, un artículo en 20 Minutos.
Cuando fui a dar con este fotógrafo meses atrás, en invierno, recuerdo pensar en lo difícil que resultaría ahora realizar un proyecto de este calibre, sobre todo por la temática. Entonces, los niños parecían no estar tan supervisados por lo padres, jugaban a sus anchas y tranquilos por la calle y parques, y parecía no existir la actual paranoia por fotografiarles. Fotografiar no era un crímen como ahora parece serlo. Para quienes amamos este tema (las familias y los niños), este miedo casi palpable a retratar a los menores es todo un inconveniente, uno que puede desanimar hasta a el más estoico.
Soy muy insistente en este tema, porque me preocupa. Cuando fotografío niños en su entorno, sea en la calle o en las fiestas locales, hay veces que me pica la culpa. Soy consciente de ello, y me entristece y enoja a la vez, porque sé es producto del miedo que me han inculcado a lo largo de este año en todo tipo de sitios. Realmente, no hay nada de malo ni perverso en ello.
¡Asíque ante ésto, lo mejor es que siga haciéndolo! Con permiso de los padres cuándo y dónde sea requerido, pero seguir insistiendo. Entre todos, cuanto más seguido se haga, menos raro, y más normal será. Ahora mismo está iniciándose un círculo vicioso en el que por miedo a represalias legales, se les deja de fotografiar, y cuanto más infrecuente se hace, más llama la atención que alguien lo haga, y más sospechoso parece. ¡Insisto, no hay nada de malo en ello!
Asíque rompamos ese círculo, y fotografiemos sin miedo. A adultos, animales, niños, objetos, da lo mismo. De lo contrario, todas estas nuevas generaciones estarán perdiéndose la oportunidad de ser retratadas como ésta en los años ’70 en Liverpool, de la mano de Paul Trevor. ¿No es una auténtica pena? Y no me vale el argumento de “ya los padres le sacan fotos a sus hijos, no hace falta que venga otro a hacerlo”, por razones obvias que no voy a comenzar a enumerar.
Les dejo un link a un artículo, en inglés, muy interesante sobre este conflictivo tema, escrito por Blake Andrews:
http://blakeandrews.blogspot.com.es/2010/08/fair-verdict.html
¡Y como siempre, imágenes para inspirarnos en nuestro crecimiento fotográfico!













A colación de la polémica de fotografiar niños, ahora mismo se está llevando a cabo el Festival GetxoPhoto con la infancia como tema principal http://www.getxophoto.com/web/go.php/inicio. Está dando que hablar dicho espinoso tema en artículos como http://spottorno.wordpress.com/
¡Echadle un ojo si podéis!
Fantástico, una vez más… :)
Me lo apunto y lo comparto!
Jota.
Este hombre es maravilloso. Y explica esta polémica sobre el tema de fotografiar niños como nadie. En Málaga tenemos la suerte de que pasa algunas temporadas por aquí y hace un año tuve la grandísima oportunidad de asistir a un curso de fotografía documental de 3 meses del que él era uno de los profesores. Y a pesar del tiempo pasado, sigue hablando de este proyecto con la pasión de un chiquillo.
Me alegra volver a ver estas fotos :)
¡Un abrazo!