Entrevista: Ernesto Bazán
Ernesto Bazán ya no necesita presentación. Fotógrafo italiano, pasó muchísimos años vinculado a, y viviendo en, Cuba. Organiza workshops de fotografía en países sobretodo Lationamericanos, fundó su propia editorial Bazan Photos, bajo la cual ha editado y publicado dos libros sobre la isla, ha ganado los mayores premios internacionales de fotografía, y perteneció a la Agencia Magnum.
Es una persona que irradia amor por su familia, sus amigos, sus alumnos, y la fotografía. Y siendo accesible como es, me dio la oportunidad de hacerle algunas preguntas que ha contestado casi de un día para el otro. ¡Desde ya, gracias por tu tiempo, Ernesto!
1) ¿Es para ti la temática más o menos importante que la estructura visual de la foto?
Las dos cosas son aspectos muy importantes de mi trabajo. La temática muy a menudo viene primero. Es decir determinar donde y que voy a fotografiar es siempre el primer paso. En los últimos treinta años he fotografiado muchos pequeños microcosmos en América Latina que cada día más representan mi presente y mi futuro.
La experiencia cubana que ha sido un experiencia única y irrepetible. Llevo también años trabajando en Brasil, Ecuador, México, Perú y por dos años saqué fotos también en Jujuy en el norte de Argentina. Cada trabajo es producto de mis talleres: voy como un mulo terco junto con mis estudiantes a los mismos lugares porque se que solamente así tengo la posibilidad, no la certeza, de poder sacar fotografías intimas que expresen al mismo tiempo lo que yo siento por mis sujetos y lo que ellos sienten de si mismos y de mi que los fotógrafo. Llevo ya casi 11 años fotografiando Día de los Muertos en Oaxaca, las fiestas del valle sagrado cerca del Cuzco en octubre, y siete años trabajando en Salvador de Bahía y el estado de Bahía y en Iquitos en Perú. Poco a poco se van formando cuerpos fotográficos que quizá algún día van a ser libros fotográficos.
La estructura visual no es tan importante para mi. Nunca decido a priori qué tipo de enfoque voy a tener en cada proyecto. Es más bien un proceso totalmente intuitivo. Me atrevería a decir que cada proyecto es diferente y muestra cómo yo cambio, tanto como ser humano como fotógrafo, a medida que pasa el tiempo y envejezco.
2)¿Buscas primero entender una situación, sentirla, para luego poder fotografiarla?
Si, primero me tengo que sentir cercano de alguna forma a una situación para poder sentir la inspiración para poderla fotografiar.
3)En tus dos libros publicados hasta ahora de tu estadía en Cuba, hay una ligera diferencia en la forma en que fotografías. En Al Campo, parece haber más escenas íntimas con amigos y familiares, y en Bazan Cuba, más escenas de calle, instantes decisivos. ¿Trabajas en las calles de la misma forma que al retratar a tu gente querida? Es decir, ¿entablas conversación con extraños, o algún tipo de relación? ¿Con qué forma te sientes más cómodo? Descríbenos si quieres ambos métodos de trabajo.
En mi primer libro Bazan Cuba hay una mezcla de tres diferentes enfoques. El primero es lo del pescador o cazador que sale a la calle diariamente para perderse en ella misma sin saber exactamente lo que va a encontrar en sus andanzas diarias. En las mayoría de estas fotografías mi contacto con mis sujetos es mínimo y casi inexistentes. Veo algo creándose delante de mi y trato de atraparlo antes que se desvanezca. De vez en cuando, siento que una determinada situación tiene posibilidades y me quedo un rato e interactúo con la gente, intercambiamos una conversación y mientras hablo estoy pendiente de lo que acontece delante de mi para ver si veo la oportunidad de una foto.
Con las fotos de mi familia también presente en este primer libro el enfoque es diferente. Obviamente, las fotos son mucho más intimas. Mi esposa y mis hijos son los seres humanos más importantes para mi, y las fotos tratan de expresar estos sentimientos. Algo parecido se podría decir de mis amigos campesinos. El hecho de fotografiar gente que aprecio y conozco me permitió también mostrar su vida cotidiana desde dentro. Algunas de estas fotografías son parte de Bazan Cuba y creo que si se mira este libro con mayor atención se pueden ver este aspecto muy importante de mi trabajo cubano no solamente en mi trabajo en color de Al Campo. En este último libro, esta cercanía es más evidente porque las fotos están más enfocadas en un único tema.
Trabajar ahí en el campo cubano me abrió nuevas ventanas de oportunidades fotográficas. Pasé largos periodos con mis amigos entre estos paisajes que me acordaban mucho del campo siciliano de mi niñez. Retornaba regularmente a visitar mis amigos Fidel, Miguel, José, Inesita, Ofelio y sus familias. Esta familiaridad me dio la oportunidad de vivir y de fotografiar íntimos rituales como el duro trabajo de la tierra, compartir comidas, fumar puro con sabor a azúcar hechos por las manos de mis amigos delante de mis ojos, tomar sorbos de ron mientras conversábamos de los sembríos y de las cosechas, de nuestra familias, de la vida toda.
Mi manera de fotografiar cambió. Sacar fotografías se convirtió en una parte de estos rituales domésticos, ya no era la prioridad absoluta sino un componente de este rico intercambio entre seres humanos.
Otra cosa importante que vale la pena subrayar es que desde mi primer viaje a Cuba en el otoño del 1992 hasta final del 1997 cuando me casé con Sissy, yo aún estaba viviendo en Nueva York y viajaba a la isla cuando podía. Una vez que descubrimos con gran sorpresa que mi esposa estaba esperando nuestros hijos me quedó claro que había llegado el momento de mudarme definitivamente a Cuba. Considero este cambio un hito importantísimo en mi trabajo cubano. Dejé de ser el fotógrafo extranjero viajando a un país exótico para quedarme un rato, y comencé a vivir desde dentro esta realidad. Como dijo Vicki Goldberg en la postfación de Bazan Cuba:” Ernesto parece haber nacido en Cuba por naturaleza, y haberse hecho más cubano a través de lazos familiares y largos años de residencia. Su historia, presentada en un lenguaje inusual y complejo, casi laberíntico, no es la de un observador sino la de un insider.”
Gracias a esta posibilidad de vivir en Cuba, me atrevería a decir que poco a poco logré romper este cristal espeso que muy a menudo separa el fotógrafo de sus sujetos a pesar de su talento y de su sensibilidad. Muy raramente se logra estar dentro de tus fotos. Pienso a Josef Koudelka y Larry Towell como dos elocuentes ejemplos en sus libros Los Gitanos y Los Menonitas.
4)¿El lugar donde fotografías te influye a la hora de fotografiar, o te sientes cómo en cualquier parte?
Cada lugar me influye y me inspira de manera diferente. Siento, por ejemplo, que lo que estoy haciendo ahora en Bahía es totalmente diferente de lo que hice en Cuba a pesar que la gente es muy parecida en su manera de vivir la vida, la religión y sus orígenes. Atribuyo en parte todo esto al simple hecho de seguir cambiando mi manera de ver y sentir la vida.
5)En mi caso, si no estoy del todo a gusto con el entorno, me cuesta muchísimo sacar buenos resultados. Mi lucha es la de encontrar ese “sitio mágico” donde fotografiar. ¿Te pasó eso a ti con Cuba? ¿Qué podemos hacer aquellos que no encontramos ese sitio?
Yo diría que es una cuestión de suerte y de tu destino. Cada cual tiene el suyo.
6)Tu amor por Cuba es palpable en todas tus fotografías y textos. ¿Fue para ti editar las muchísimas fotografías de más de una década en la isla uno de los mayores retos, es decir, despegarte emocionalmente de las fotografías, y analizarlas más racionalmente?
A lo largo de once años de enseñanza, el papel de la edición de un proyecto ha sido fundamental, es unos de los aspectos más creativos y desafiantes después de sacar fotos junto con la secuencia de las imágenes y trato de inculcarle a todos mis estudiantes. Una vez que tuve que salir de Cuba, sentí que se había acabado una parte importante de mi vida y que finalmente había llegado el momento de poderlo compartir con mis amigos y estudiantes y con todos los desconocidos que han comprado mis libros.
Estos dos primeros libros sobre mi vida cubana son el resultado de uno de los procesos de edición más formidables que haya vivido.
Algunos de mis estudiantes y amigos han jugado un papel muy importante en este esfuerzo comunitario sin precedentes.
Desde el primer momento en que imaginé los dos proyectos sobre los 14 años de mi vida en Cuba, sabía que tenia que mantener la integridad total de cada imagen y de cada palabra. No podía permitirle a nadie que alterara o destruyera su contenido.
Sabía que sólo publicándolos de manera independiente podía asegurar que mi deseo fuese respetado.
Puedo decir con orgullo que es gracias al generoso apoyo emocional y económico de mis estudiantes y amigos que estos dos primeros libros hayan visto la luz.
Cada vez que iba a dar un taller, llevaba conmigo la maqueta de mis libros para compartirlas con todos mis estudiantes. Gracias a muchos de ellos hicimos numerosos cambios durante apasionadas e intensas sesiones de edición, con el esfuerzo de todos.
Creo que esta edición coral es unos de los aspectos más importantes y relevantes de mis libros. Conozco muchos libros editados de forma independiente, pero solamente los míos has sido editados y financiados totalmente por mis amigos y muchísimos estudiantes.
En los próximos años, con el favor de Dios, tenemos planificado editar la última parte de esta inesperada trilogía Cubana, con un tercer libro de fotografías panorámicas sacadas en los últimos cinco años de mi vida cubana, y también los primeros dos libros de unos de mis mejores estudiantes. Sé que la realización de este sueño va a ser unos de los regalos más lindo que me va a hacer la vida.
7)¿Cuándo das por acabado un proyecto? ¿Cuando dejas de sentirte emocionalmente vinculado con el tema?
Me gusta decir que las misma fotos me dejas saber que están listas para salir a la luz.
8) Impartes talleres de fotografía en todo el mundo. ¿Qué es lo que más has aprendido de tus alumnos?
Su amor, su generosidad y su fe.
9) ¿Qué fotógrafo te inspira más últimamente?
Cada día más siento que hay poesía en todas partes, como dice el gran escritor portugués Fernando Pessoa. Desde siempre, aprecio fotografías hecha con alma y corazón. EB
¡Muchísimas gracias, Ernesto! Ha sido todo un placer. Espero poder verte pronto en alguno de tus maravillosos talleres. Todas las imágenes de esta entrevista pertenecen al libro Al Campo. Para ver más sobre su obra de cuba en blanco y negro, pueden visitar su web y mi artículo primero sobre Ernesto, una de mis principales influencias fotográficas.











magnificas imagenes.