Resistencias fotográficas – El nacimiento de La Photo League I
En 1921 se crea en Berlín la WIF (Workers’ International Relief), que en consonancia con la Internacional Comunista y en respuesta al llamamiento de Lenin, canalizaba, tanto la ayuda a la clase obrera, que sufría la hambruna provocada por la gran sequía en la región del Volga; como en años posteriores, dando apoyo a los trabajadores en Alemania y otros países que resistían los efectos de las huelgas. Conscientes también del poder de las artes visuales como propaganda y resistencia frente al capital, emplearon gran esfuerzo en la producción de películas, carteles y fotografías a favor de la Rusia Soviética. La organización no tardó en extenderse a otros países, estableciéndose en EEUU en 1930.
Así, bajo el nombre de Worker’s Camera League y más tarde renombrados como Film and Photo League trabajarán en la producción de un cine de resistencia que influya en un cambio social mostrando, sobre todo, la situación y la lucha de los trabajadores americanos. Sin embargo, pronto las diferencias entre los componentes del grupo provocaron la escisión de éste, dividiéndolo en dos asociaciones diferenciadas. Fue entonces cuando en 1936, época de la Gran Depresión, nace en Nueva York de la mano de Paul Strand y Berenice Abbott, THE PHOTO LEAGUE, un grupo de jóvenes fotógrafos que siendo herencia de la Film and Photo League trabajarán dentro de los parámetros de la fotografía documental considerándola una herramienta útil para el cambio social.
En una época de enormes cambios sociales y el surgimiento de políticas radicales, los fotógrafos del colectivo, muestran la realidad urbana de la gran ciudad. Con la aparición de las nuevas cámaras de 35mm, más cómodas, ligeras y versátiles aficionados y profesionales recorren las calles y trabajan conjuntamente, documentando, en su mayoría, los barrios donde nacieron. Dejan en evidencia la carencia de políticas sociales de calidad, el abuso a la clase obrera, la problemática del trabajo infantil, la presencia del racismo o el incumplimiento de los derechos humanos. Reflexionan igualmente sobre la relación ente la política y la fotografía y la posición del fotógrafo frente a sus propias imágenes.
Walter Rosenblum, centrado en la documentación en el Lower East Side de Nueva York explicaba que sentía profundamente lo que fotografiaba ya que esa gente eran su propia carne y su propia sangre, eran la imagen de él mismo.
Utilizan la cámara como herramienta de un activismo social y como forma de relacionarse con el mundo en el que viven. Aunque los primeros años estuvieron muy presentes en sus trabajos los efectos de la Gran Depresión y la influencia de la fotografía obrera emergente en aquella primera época, poco a poco su trabajo se convirtió en un estudio sociológico en el terreno, remarcando las características específicas de la vida urbana, querían contar qué era Nueva York y quién vivía allí.
Miembros de La Photo League hablando sobre su trabajo en NY. Pinchad para ver el video.
Alejados de la fotografía más artística o de galería, aunque teniendo en cuenta los aspectos estéticos, su trabajo se centraba en el sujeto o en la situación a fotografiar más que en los efectos visuales por sí solos que se pudieran conseguir. Dejan a un lado por lo tanto la fotografía de Museo, aquella que tiene su auge en el mercado artístico para centrarse en un objetivo común: contar las historias que suceden en la vida diaria sobresaltada por la turbulencia de un capitalismo que ya muestra sus terribles consecuencias y la violencia continuada que ejerce el poder sobre los más débiles, mientras reflexionan sobre la posición de la fotografía y la capacidad del documental.
Los miembros de La Photo League serán testigos de la Crisis del 29, de la Segunda Guerra Mundial y de la Guerra fría.
En un reflejo de nuestra propia época, la fotografía siempre ha tomado partido en el contexto social que le toca vivir. Cuando descubrí por casualidad este colectivo a través del libro que se hizo para la exposición celebrada en The Jewish Museum, The Radical Camera: New York’s Photo League, 1936 – 1951 sentí que la historia se repetía. Ellos ya participaron en manifestaciones y protestas contra la especulación de la banca, no muy diferentes a las celebradas en Wall Street hace un año o las que se han sucedido en España desde la explosión de la crisis económica.
Fotógrafos y artistas se emplean a fondo buscando alternativas a los modos tradicionales de relacionarse con el mundo y con el poder que intenta absorberlos, creando organizaciones como La Photo League cuyo espíritu sigue presente en estos tiempos de inestabilidad en diferentes colectivos. En una época donde se está librando una guerra económica, cuyas consecuencias siguen sufriendo las clases más desfavorecidas, la fotografía sigue siendo una herramienta útil de resistencia.









Estupendo artículo.