Como realizar cianotipos, por Alberto Gallego

Es verdad que nuestro blog anda muy poco analógico últimamente, así que vamos a darle algo de vidilla: Alberto Gallego colaboró con nosotros hace bien poco y ahora se ha lanzado a escribir un artículo en torno a la técnica del cianotipo. Si algún valiente se atreve con ello, esperamos que nos envíe los resultados:

“Imagino que muchos de los lectores ya conocerán esta técnica, incluso algunos habrán coqueteado
con ella en alguna ocasión, pero pienso que no está de más el recordarla otra vez. La cianotipia es
un proceso fotográfico antiguo cuya principal característica es su coloración azul, de la que deriva su nombre.

Su invención viene a mediados del siglo XIX de la mano de Sir John Herschel, aunque sería la
botánica Anna Atkinsquien lo pondría en práctica y popularizaría con la publicación de varios libros
de Botánica ilustrados mediante este proceso.

Dejando a un lado la historia, la cianotipia se trata de un proceso negativo-positivo. Su
procedimiento se basa en la fotosensibilidad de la sal férrica que obtenemos al mezclar citrato de
hierro amoniacal y ferrocianuro potásico. Al ser expuesta esta sal férrica a una fuente de luz
ultravioleta, la mas accesible es la luz solar, se torna en sal ferrosa que, al estar combinada con el
ferrocianuro potásico, se vuelve insoluble al agua y adquiere su característica coloración azul.

A partir de aquí trataré de explicar el procedimiento que sigo para realizar cianotipias.
En primer lugar, los materiales necesarios son los siguientes:
– Dos botellas, en ellas guardaremos las soluciones.
– Dos jeringas, una para tomar la solución A y otra para la solución B, ya que si usáramos la
misma para ambas se contaminarían.
– Un recipiente, en el podremos preparar los productos químicos y luego nos servirá para
mezclar las soluciones.
– Varilla para remover.
– Rodillo, para extender la solución, su anchura debería ser algo mas pequeña que la del
recipiente que hemos empleado para preparar la solución.
– Papel encolado, el de acuarela de unos 200 gr de peso va bien.
– Una placa de cristal, para mantener juntos el negativo y el papel sensibilizado.
– Una fuente de luz ultravioleta, para activar la solución. La luz solar vale, pero controlaremos
mejor los resultados con una lámpara UV.

En cuanto a productos químicos necesitaremos:
– Citrato férrico amoniacal, 50 gramos.
– Ferrocianuro potásico, 24 gramos.
– Agua destilada, 400 mililitros.
– Formol, 2 mililitros. (Solo es necesario si queremos almacenar las soluciones durante un
cierto tiempo, ya que forman moho muy rápidamente)

Las formulas de las dos soluciones son las siguientes:
– Solución A: se diluyen los 50 gramos de citrato férrico amoniacal en 200 mililitros de agua
destilada. Una vez diluidos añadimos los 2 mililitros de formol.
– Solución B: se diluyen los 24 gramos de ferrocianuro de potasio en 200 mililitros de agua
destilada.

Estas dos soluciones se guardan por separado en los dos botes y se conservan frescas alrededor de
seis meses.

El procedimiento para sensibilizar el papel es igual de sencillo, ya que se puede hacer bajo luz
artificial tenue, no es necesario que haya total oscuridad. Una vez preparados los papeles tomamos
con su jeringa  correspondiente la misma cantidad de solución A y B y las vertemos en el recipiente,
procurando que se mezclen correctamente. Como referencia, yo empleo 5 ml de cada solución para
sensibilizar 4 hojas de 20×30 cm. Dejamos reposar la mezcla unos momentos hasta que observamos
que se enturbia. Entonces cogemos el rodillo y distribuimos uniformemente por el papel. Dejamos
secar en un lugar ventilado y donde no reciba luz solar.

El paso siguiente es la exposición. Lo primero es conseguir un negativo bien contrastado. Para
obtener ampliaciones de negativos de pequeño y medio formato  se pueden escanear, darle el
tamaño deseado, pasarlas a negativo e imprimirlas en hojas para transparencias. Una vez obtenido el
negativo la exposición se hace por contacto bajo una fuente de luz ultravioleta. Los tiempos son
largos y varían dependiendo del negativo y de la intensidad de la luz. Un buen punto de partida es
exponer durante media hora, revelar y examinar el resultado, si queremos obtener una copia más
clara o mas oscura solamente deberemos reducir o alargar el tiempo de exposición inicial con un
nuevo papel sensibilizado.

Cuando finalice la exposición y saquéis el papel de debajo del negativo veréis que poco se parece a
lo que esperabais obtener, de hecho la imagen fantasmagórica que aparece no es ni azul, sino de un
amarillo verdoso. No hay que preocuparse por ello, la imagen definitiva aparece tras un sencillo
revelado con simple agua corriente. El método que empleo que yo es de tres lavados. Se introduce
la copia boca abajo en una cubeta con agua fría, se agita para eliminar las burbujas que pueda haber
en la superficie del papel y se deja cinco minutos.  Tras esos cinco minutos sacamos la copia,
observamos que se han revelado todos los detalles de la imagen, tiramos el agua y volvemos a llenar
la cubeta e introducimos de nuevo la copia otros cinco minutos, al finalizar el tiempo veremos como
los blancos son más puros que en el anterior lavado. Por último le damos otro baño en agua fría
durante otros cinco minutos. En este último baño le podemos echar al agua un pequeño chorro de
agua oxigenada, lo cual dará mas intensidad a los azules. Eso sí, echad el agua oxigenada antes de
introducir la copia, si no en esta aparecerán manchas azules provocadas por el chorro de agua
oxigenada. Transcurridos los cinco minutos sacamos la copia del agua y la secamos lo más
rápidamente posible, ya que un exceso de lavado y un secado lento debilitan el color. Pare secar las
copias yo uso papel de periódico a modo de papel secante y luego las cuelgo en la terraza para que
las de el aire. Supongo que también se podrá secar con secador de pelo, pero no lo he probado.
Pues eso es todo, espero que tras esta parrafada os animéis a probar.

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3 comentarios
  1. Celestia Gonzalez dijo:

    Me encantaría hacerlo es muy importante para mis clases penosa mente no venden esos ingredientes aquí en Nicaragua.
    estan haciendo cosas muy acertadas en el interés de los fotógrafos, siempre leo a los grandes fotógrafos que cuelgan en su muro. FELICITACIONES Y SIGAN ADELANTE

  2. Alfonso Lazo dijo:

    Hola, muy interesante. Supongo que ya andaremos varios entusiastas detrás de esos productos químicos. ¿Dónde pueden adquirirse? Supongo que no en una drogueria convencional.

    Saludos

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